Recibir un diagnóstico de cáncer cambia muchas cosas de un momento a otro. Más allá del impacto emocional y familiar, aparece una preocupación que suele ser igual de importante: el costo del tratamiento.
Consultas médicas, exámenes, hospitalizaciones, cirugías, quimioterapia, radioterapia y medicamentos pueden representar millones de pesos en gastos médicos durante el proceso de recuperación.
Por eso, cada vez más personas contratan el seguro oncológico UC CHRISTUS como una herramienta de protección financiera frente a una enfermedad de alto costo.
El costo real de un tratamiento contra el cáncer
Los tratamientos oncológicos suelen extenderse durante meses o incluso años. Dependiendo del tipo de cáncer, el estado de avance y las terapias requeridas, los gastos pueden alcanzar cifras muy elevadas.
Un caso real de cáncer de mama registró prestaciones médicas por más de $12 millones. Tras la cobertura de Isapre o Fonasa, quedó un saldo cercano a los $8 millones que debía ser cubierto por la paciente. Gracias al seguro, prácticamente la totalidad de esa diferencia fue reembolsada, quedando un gasto final cercano a los $20 mil.
Este ejemplo permite dimensionar cómo una enfermedad de este tipo puede generar un impacto económico significativo en una familia cuando no existe una cobertura complementaria.
¿Qué diferencia existe entre estar asegurado y no estarlo?
Sin seguro oncológico
Cuando una persona depende únicamente de la cobertura de Fonasa o Isapre, es posible que deba asumir copagos importantes en distintos procedimientos asociados al tratamiento. Entre los gastos más frecuentes se encuentran:
Hospitalizaciones.
Honorarios médicos.
Cirugías.
Exámenes de laboratorio e imagenología.
Quimioterapia.
Radioterapia.
Medicamentos especializados.
Dependiendo de la cobertura previsional disponible, estos costos pueden transformarse en una carga financiera considerable.
Con seguro oncológico
Un seguro especializado puede complementar la cobertura de salud existente y reembolsar gran parte de los gastos asociados al tratamiento.
En el caso de nuestro Seguro Oncológico UC CHRISTUS, se contempla cobertura para todo tipo de cáncer, incluyendo tratamientos por extensión directa o metástasis.
Además, considera reembolsos para hospitalizaciones, consultas médicas, procedimientos diagnósticos, drogas antineoplásicas, radioterapia y quimioterapia, entre otras prestaciones.
Beneficios financieros de contar con protección oncológica
Mayor tranquilidad económica
Uno de los principales beneficios es evitar que el patrimonio familiar se vea afectado por gastos médicos inesperados. El objetivo es que el paciente pueda concentrarse en su recuperación y no en cómo financiar el tratamiento.
Cobertura de alto monto
El Seguro Oncológico UC CHRISTUS ofrece una cobertura médica de hasta 30.000 UF para asegurados menores de 70 años, lo que permite enfrentar tratamientos prolongados o de alta complejidad con un respaldo financiero importante.
Acceso a tratamientos especializados
La cobertura considera prestaciones realizadas dentro de la Red de Salud UC CHRISTUS, una de las instituciones de referencia en oncología en Chile.
La importancia de anticiparse
Nadie espera enfrentar un diagnóstico de cáncer. Sin embargo, las estadísticas muestran que esta enfermedad puede afectar a cualquier persona y generar gastos médicos que superan ampliamente la capacidad de ahorro de muchas familias.
Contar con un seguro oncológico no elimina la enfermedad, pero sí puede marcar una diferencia significativa en el impacto económico del tratamiento. Mientras una persona sin protección podría enfrentar desembolsos millonarios, un asegurado puede reducir considerablemente sus gastos de bolsillo gracias a los reembolsos contemplados por la póliza
Para quienes buscan proteger su salud y su estabilidad financiera, evaluar este tipo de cobertura puede convertirse en una decisión tan importante como cualquier medida de prevención médica.